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Vivienda y el Derecho a la Ciudad

Las ciudades son conocidas por ser centros de oportunidades, en donde se ofrecen una variedad de beneficios sociales y económicos, pero además se caracterizan por ser contextos en donde la marginación, la desigualdad, y la exclusión social abundan. Para las comunidades el acceso a una vivienda adecuada es el mecanismo por el cual se insertan o quedan marginados de los beneficios que puede ofrecer la ciudad.  El grado de inequidad que se encuentra en las zonas urbanas de la región ALC es de lo más severo en el mundo, y sigue creciendo, señalando la inefectividad y hasta el rezago en los sistemas y las políticas de vivienda, gestión del suelo y desarrollo urbano.  Aún así, varios países de la región han logrado bajar significativamente la proporción de habitantes viviendo en tugurios, contribuyendo así al avance hacia el logro  del Objetivo 7.D de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. 

Es notable que países como Argentina y Colombia hayan logrado reducir la cantidad de personas viviendo en tugurios en un 40% desde el año 2000.  El mejoramiento de los asentamientos marginales, la seguridad de la tenencia, las mejoras a las viviendas y acceso a los servicios básicos (agua y saneamiento), ha tenido un resultado directo en la disminución  de la desigualdad urbana.  A los modelos de mejoramiento de asentamientos marginales se suman medidas de prevención apropiadas que incluyen procesos de planificación participativa en una gestión del crecimiento urbano y del territorio que es efectiva, integral y fundamentada en las demandas y realidades propias locales y que incluyen también mecanismos para la diversificación de la oferta en el mercado del suelo y la vivienda.  A partir de estos logros y experiencias, se abre la posibilidad de una mayor inclusión social, en donde el hábitat adecuado contribuye al acceso a la educación, la salud, la seguridad,  mejores ingresos, etc.